Arquitectura

La geometría arquitectónica de Madrid

Por 29 mayo, 2018 Sin Comentarios

Si bien toda arquitectura toma la geometría para su composición, se le llama arquitectura geométrica específicamente a las obras que utilizan morfologías simplificadas en la construcción de estructuras complejas. Estas formas determinan el exterior, pero también influyen en la organización del interior de los edificios.
La integración de figuras geométricas simples le concede a la arquitectura un rasgo tecnológico por su distancia con las formas orgánicas de la naturaleza. Se utilizan estas formas como volúmenes o patrones que rigen el diseño y le otorgan un orden determinado. Este tipo de construcción se da generalmente en la arquitectura contemporánea y son edificaciones que se distinguen de su entorno.

Este estilo arquitectónico ha sido tomado por muchos de los arquitectos de renombre de nuestra época y aplicado en obras alrededor de todo el mundo. Desde hace tiempo, Madrid ha sido un escenario para la experimentación de la arquitectura contemporánea de la mano de grandes figuras, por lo que esta tendencia está presente en muchas edificaciones de la ciudad, que destacan por su innovación morfológica, tecnológica y estética.

Desde finales del siglo XX, en Madrid surgen distintos edificios que responden a estas premisas de diseño geométrico. Se considera que el inicio de la arquitectura contemporánea en la ciudad llega con la Puerta de Europa o Torres KIO, inauguradas en el año 1996. Sus formas rectangulares simples se ven desestabilizadas por su oblicuidad, transformándolas en la primera edificación de esas características en Europa.

Ya en el siglo XXI, comienza el auge de los rascacielos y se construye la Cuatro Torres Business Area, que consta de cuatro rascacielos, los más altos de Madrid, diseñados por distintos arquitectos de renombre: Norman Foster, César Pelli, Carlos Rubio Carvajal, Enrique Álvarez Sala-Walter, Ieoh Ming Pei y Henry Cobb. El diseño de las cuatro torres parte de morfologías simples que luego se complejizan por su adición o sustracción, con una estructura organizativa que le da unidad a todas sus partes.

Una de las composiciones más extravagantes del paisaje arquitectónico madrileño es el Edificio Mirador, ideado por el estudio MVRDV y la arquitecta Blanca Lleó, que se compone de nueve módulos rectangulares disímiles, dispuestos alrededor de un hueco central.

Cada bloque tiene un color diferenciado y el hueco se transforma en un mirador para los que lo visiten y también enmarcando el paisaje de Madrid desde la distancia. La unidad de los bloques no sólo lo marca su morfología, tamaño y color, sino que en el interior, cada uno de ellos contiene distintas tipologías de viviendas.

Otra edificación geométrica que presenta una unión de bloques rectangulares en su composición es el Vallecas 20 o La Torre Negra, un edificio de viviendas compuestos por 3 módulos: un cubo, un rectángulo y un pasillo comunicador. El edifico presenta en su exterior un entramado ortogonal que organiza las ventanas rectangulares, colocadas en un ritmo irregular. No es posible realizar una lectura del interior desde el exterior, presentándose como un bloque impenetrable.

De la adición de múltiples módulos más pequeños resultan las 102 viviendas de Dosmasuno Arquitectos. A partir de un bloque principal se desprenden en un orden aparentemente aleatorio distintos módulos de diferente tamaño que determinan las tipologías de viviendas que se desarrollan en el interior. El elemento unificador de la arquitectura es el color blanco presente en todo el exterior y el patio central alrededor del cuál se organizan las viviendas.

En el año 2008 el arquitecto español Rafael de La-Hoz inaugura en Madrid el Distrito Telefónica, sede central de las oficinas de dicha empresa y que también se caracteriza por la conformación de un sistema edilicio a través de módulos geométricos que se repiten. El edificio se compone por distintos elementos que interactúan entre sí y presentan la misma identidad arquitectónica. Los cuatro pilares en los extremos del predio se materializan mediante cubos con un revestimiento en grilla sobresaliente de vidrio, que le confiere personalidad y funcionalidad a la obra, en cuanto a la protección y captación de la luz solar.
Del mismo arquitecto, destaca también la obra del Hospital Rey Juan Carlos que pretende modernizar la arquitectura hospitalaria para ponerla al servicio de los pacientes y proporcionar un interés arquitectónico. La integración de las formas circulares y ovaladas como medio de entrada de la luz solar al edificio se contrapone con la organización ortogonal interna y externa,  al servicio de las necesidades específicas del ámbito de la salud.
Un último ejemplo de arquitectura geométrica que se destaca en el paisaje de Madrid es el edificio Ciudad BBVA o La Vela.  Ideado por el estudio Herzog y De Meuron, consta de ocho edificios rectangulares que rodean al edificio principal, la torre de forma elíptica irregular con 93 metros de alto y 16 de ancho.

Esta torre destaca entre los demás módulos más bajos y genera un desequilibrio visual por la relación entre su ancho y su alto.

Los ejemplos expuestos denotan la influencia de la geometría arquitectónica en la ciudad de Madrid, que no sólo buscan ser elementos esculturales, sino que mediante su morfología pretenden generar un espacio interior más organizado y que facilite el desarrollo de distintas actividades y la entrada de luz solar.

Imágenes: Geometry of Madrid Architecture © Joel Filipe

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